Ison ¿el ángel del caos?




“Madrid, 26 Sep. (Europa Press)-   Astrónomos rusos han descubierto un cometa que, según los cálculos realizados, será hasta quince veces más brillante que la Luna cuando se acerque a la Tierra en noviembre de 2013. Según han indicado los expertos, todavía deberá sortear su paso cercano al Sol, pero si no se destruye, se podrá ver desde el planeta el año que viene.   El astrónomo Leonid Elenin, del Observatorio ISON NM, ha explicado que los científicos Vitaly Nevsky y Artyom Novichonok hallaron el cometa el pasado 21 de septiembre y ahora la comunidad científica ha confirmado el descubrimiento. La órbita del cometa, llamado 'C2012 S1 ISON' se logró encontrar gracias a un registro previo hecho el 28 de diciembre 2011 y otro del 28 de enero 2012, desde el Observatorio Monte Wilson (Estados Unidos). Con los tres informes se pudo calcular su posición con cierta certeza.   Los expertos han señalado que, en la actualidad el cometa es muy débil, ya que está en las profundidades del espacio cerca de la órbita de Júpiter. Sin embargo, se irá acercando constantemente en los próximos meses hasta que pase a menos de dos millones de kilómetros del Sol (el 28 de noviembre).  Este tipo de cometas son conocidos como 'sungrazer' y existe el riesgo de que el cuerpo -esencialmente formado por una gigantesca bola de roca y hielo- se pueda romper cuando llegue a su punto más cercano a la estrella. Sin embargo, si logra superar este 'obstáculo', se podrá ver desde la Tierra y será hasta 15 veces más brillante que la Luna, según los astrónomos. "Si hace honor a las predicciones, será mucho más espectacular que el último 'visitante' brillante que tuvo el planeta, el cometa McNaught, que compitió en el cielo del hemisferio sur con el brillo de Venus en 2007", ha apuntado Elenin.  'C2012 S1 ISON' parece estar en una órbita casi parabólica que lleva a los científicos a creer que está haciendo su primer viaje a través del Sistema Solar. Esto significa que puede haber sido expulsado de un vasto depósito de escombros helados que se encuentra en los límites del Sistema Solar y que se llama la Nube de Oort."

 


 

        Cometa Ison, fotografíado por Damian Peech el 15 de noviembre.

 

   Tal la noticia que revolucionó los ambientes de la astronomía aficionada en todo el mundo. El cometa toma su nombre del International Survey Observatory Network (ISON) al cual pertenecen los científicos que lo hallaron. Las estimaciones de su intensidad luminosa en el perihelio varían fantásticamente, dependiendo del optimismo de cada astrónomo. Algunos arriesgan una magnitud de -17, nunca antes vista. Pero muchos recuerdan las falsas promesas de brillo ofrecidas por otros cometas, y llaman a la moderación. El Ison puede convertirse en un gran show celeste, o por el mismo precio, en un gran fiasco celeste. Su trayectoria lo llevará a pasar a distancia de apenas un diámetro del sol, suficientemente cerca para producir una sublimación intensa de gases congelados que lo hagan brillar como una antorcha sagrada. El problema es que tal acercamiento puede desintegrarlo antes, como ha ocurrido con el reciente cometa Elenin.

  Si supera el perihelio intacto, puede desarrollar una coma espectacular en diciembre de 2013, siendo visible en Navidad para los habitantes del hemisferio norte, cerca del polo celeste. Y entonces podríamos considerarlo un presagio de primera categoría: brillo superlativo, posición alta en el cielo –fácilmente visible para un gran número de personas- cola larguísima…

  ¿Será Ison el cometa que anuncie la ruina de Roma y el exilio del Pontífice? Son demasiados los condicionales para poder responder. Si no alcanza el brillo esperado, no podrá considerarse una señal adecuada al fin de la iglesia católica. Pero si lo hace… "agarrate Catalina".

 Los acontecimientos predichos en las profecías podrían tener lugar en el 2014, pues el cometa brillará la Navidad previa, y el primer día de ese año. Antes el mundo estará convulsionado, pues no es concebible que tales cosas ocurran en circunstancias normales. De hecho, 2013 será un año de cometas, como si el cielo enviase múltiples señales para anunciar el caos que se avecina. Y me pregunto si todos los presagios presentados en este blog no están íntimamente relacionados entre sí: la decadencia de Estados Unidos, una guerra apocalíptica en Medio Oriente, el fin del papado… tal vez la ruina de Roma sea una consecuencia no querida de esta guerra.

   Hay una resonancia que me preocupa en la denominación del cometa: ISON es anagrama de SION. Parece un nombre predestinado. Si una sola palabra puede resumir la maraña de intereses encontrados que ponen al mundo al borde a una guerra, esa palabra es Sión. Se encuentra en el meollo de las luchas religiosas, políticas y económicas de la actualidad. El cometa la lleva en su nombre, como una marca de fuego. Tal vez sea una falsa alarma, quién sabe…


   Releo lo escrito y me digo que estoy haciendo una interpretación monovalente del presagio implícito en el cometa. Las desgracias no vienen solas, según un viejo proverbio. La primera guerra mundial coincidió al final con la pandemia de influenza, más mortal que ella. La segunda guerra mundial, si bien se mira, consistió en dos guerras separadas –la europea y la del Pacífico- que luego se unieron formalmente. La ley de las series funciona tan bien para las grandes catástrofes como para los nimios sucesos cotidianos. Si una tercer guerra mundial estalla, muy probablemente se sincronizará (sin relación de causalidad alguna) con otro acontecimiento catastrófico para la humanidad, de envergadura similar. Por ejemplo, -y sólo por mencionar una espada de Damocles pendiente en estos momentos sobre todos- el colapso de la central atómica de Fukushima, muy dañada tras el tsunami de 2011. La evacuación urgente de Tokyo por sí sola bastaría a producir el caos en todo Oriente; pero el desastre ecológico sería global. La neutralización del riesgo requerirá un año entero, contado desde la llegada del mensajero celeste. Tal vez el éxito de los operadores pase en silencio, coincidiendo con un paso inadvertido del cometa… así sea.

 

 

  Posdata del 30 de noviembre.

 

El cometa Ison llegó intacto a las proximidades del sol, alcanzando una magnitud de -2 (comparable al brillo de Júpiter), la madrugada del perihelio. Luego desapareció de los telescopios solares, haciendo presumir a los astrónomos que se había desintegrado. Pero al día siguiente resucitó, mostrando que una parte del núcleo al menos había  sobrevivido a su encuentro con el sol. Sin embargo, este remanente ha ido perdiendo brillo rápidamente. 

En resumen, Ison fue visible a ojo desnudo desde el 14 al 22 de noviembre, pero no el día de máximo brillo, debido a su cercanía al sol. La luz de la "estrella Sion" se apagó el día inaugural del Hanukkah, la fiesta de las luces judía. Así las cosas, no existe un presagio concreto para el año que viene asociado a este cometa. A excepción, quizás, del Japón, donde se hizo visible la misma semana en que empezó la retirada de combustible gastado en la siniestrada central nuclear de Fukushima. Y del Papa Francisco, en cuyo primer año de papado ya se han observado varios cometas a simple vista. Ambos casos se tratan en las páginas que siguen inmediatamente a ésta. 

He explicado antes que para considerar un acontecimiento celeste como una señal colectiva, debe hacerse claramente visible para la mayoría de la gente, y no sólo para algunos astrónomos. Tampoco está demás repetir que los cometas no influyen físicamente sobre nosotros; sí a veces se sincronizan con cambios importantes (algunos catastróficos) para los países donde se observan. Estas sincronías a lo largo de la historia se han mostrado reiteradas y consistentes, aunque no lo suficientemente altas desde un punto de vista estadístico, como para extraer conclusiones irrefutables de ellas.

 

 



 






 

1 comentario:

  1. Muy bueno el documento Demetrio, esperemos que sucede en los próximos meses con el cometa ISON. Y recordar que el día de la fumata blanca,el cometa PANSTARRS fue más visible desde la tierra.

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